Entradas

"A Mi Imagen y Semejanza"

Imagen
  Aunque parezca un título bastante conocido, porque puede sonar que es sacado de la biblia, intento analizar la forma en que vemos a las personas, la forma en que diferentes factores nos condicionan impidiéndonos mirar y aceptar a las personas como realmente son. A mi imagen y semejanza intenta mirar más allá del comportamiento de asociación que experimentamos con otros, intenta notar que nos unimos con personas que percibimos son similares y en muchas ocasiones no solo las percibimos de esa manera, sino que intentamos actúen, se comporten y hasta piensen como nosotros o como quisiéramos nosotros. Un factor importante que influye en como percibimos e interactuamos con las personas son las expectativas, Las expectativas pueden llevar a lo que en psicología se conoce como el "efecto de confirmación", que no es más que, si esperamos que alguien tenga ciertas cualidades o características, es más probable que notemos y enfaticemos los comportamientos que respalden o digamos...

LA MAGIA DE LAS PALABRAS.

Imagen
     La importancia de las palabras en la espiritualidad y la vida cotidiana radica en su capacidad para influir en nuestros pensamientos, emociones y experiencias. En la espiritualidad, las palabras son consideradas más que simples herramientas de comunicación; son vehículos de energía y manifestación. Muchas tradiciones del mundo creen que las palabras tienen el poder de dar forma a nuestra realidad. La idea es que, al expresar nuestras intenciones y deseos a través de palabras, estamos dando un paso hacia su materialización. Esto puede verse en la práctica de afirmaciones y mantras, donde las palabras repetidas consistentemente pueden ayudar a crear nuevas creencias y realidades. Las palabras pueden ser portadoras de vida o de muerte dependiendo de como la usemos, las palabras son bendiciones o maldiciones, todo depende de cómo queramos expresar nuestro mundo. De usarlas de la forma incorrecta en la forma de causar maldiciones debemos a su vez estar consciente...

ROMPIENDO LAS CADENAS DEL MIEDO

Imagen
  "Podemos perdonar a un niño que teme a la oscuridad. La tragedia de la vida es El miedo, siempre estar dispuesto a ver las cosas peor de lo que son". Tito Livio En un mundo donde el miedo puede obstaculizar nuestro crecimiento y limitar nuestras experiencias, estamos más que obligados a buscar ese faro de luz que nos lleve a liberarnos de esas cadenas y alcanzar una vida plena y valiente. Ahora iniciemos otro viaje introspectivo mientras descubrimos cómo podemos trascender nuestros temores y encontrar un sentido más profundo en nuestro camino. Como todas las semanas, buscamos las maneras de llevarlos por el camino de la introspección para ir más allá de lo evidente de nuestras vidas y de nuestro día a día, dejar de lado las preocupaciones mundanas y banales para conectar con algo mas grande, algo mas profundo algo mas elevado, algo mas grande que nosotros mismos, pero de lo cual somos parte y tenemos parte dentro. Hoy buscamos la manera de no solo eliminar los miedo...

La desechabilidad Humana. Ya no me siento feliz contigo, mejor te cambio.

Imagen
  Había una vez, un matrimonio que tenía algunos años ya de casados, eran relativamente estables, puesto que la perfección no existe; había altas y bajas. Pero estaban juntos; él era un hombre tranquilo que había cambiado el bullicio citadino por la tranquilidad pueblerina, no solo había cambiado eso pues había cambiado prácticamente su vida entera, de una juventud desordenada a una adultez con mucha practicidad.  Ella que siempre había sido una mujer muy tranquila, se había enamorado de un loco bohemio que ahora era un hombre hogareño. Ella tal vez nunca estuvo conforme con el cambio abismal que había emprendido su pareja sin embargo tampoco nunca tuvo la valentía de romper el silencio del cambio, nunca quiso quitar el velo a la tranquilidad.  Cuando todo inició ella hacia todo por complacerle, hasta callo muchas cosas que no debió callar y grito otras que tal vez ameritaban más el silencio. Pero así habían transcurrido ya cinco años. Él pensaba en la estabilidad, ...

El poder del perdón. Te perdono, no merezco vivir así.

Imagen
    Con cuanta frecuencia no escuchamos a las personas que están atoradas en situaciones del pasado solo por no saber manejar las emociones fútiles que se engendran al no saber perdonar.  Cuantos problemas nos ahorraríamos si tan solo pudiésemos manejar esas cinco letras que unidas son una palabra que puede abrir las puertas de una existencia mucho más placentera.  En una ocasión una amiga, que también es coach, en nuestras tertulias prolongadas de profundización en la esencia de la vida, me contaba que en sus sesiones había conocido de una pareja, con muchos años de casados de repente veían como su matrimonio se desmoronaba por completo, como lo que antes era fuerte, una brisa de verano removía hasta los cimientos.  Mientras desarrollaba sus sesiones ella conversaba con la esposa que le contaba que él era un buen hombre sin embargo que ya no le hacía feliz, que muchas de las cosas que afectaban su relación eran cosas que el había cometido en el pasado. En...

Cuando desperté, me encontré, me ame y no lo permití mas...

Imagen
  Ella lo amaba y nunca dudó por un instante decírselo. En todo lugar o momento cual fuera, siempre de sus labios había un “TE AMO” Él por su parte y a su manera respondía los te amo, con un beso o una sonrisa, pues sentía merecedor de elogios, cumplidos y muestras de amor. Ella moría por un halago de parte de él, soñaba con que él un día le sorprendiera con un detalle, anhelaba un gesto, algo que incitara el romance, pues sentía que cada vez que el rosaba su piel, ella estallaba en deseo. Él reaccionaba a su instinto, su lado animal reactivo sentía placer con ella, pero al mismo tiempo pensando que tal vez en otro lugar sería mejor Ella tomó la iniciativa, como muchas otras veces, noche de luna llena, velas, champagne, pétalos de rosas y ella más sensual y atractiva que nunca. Él no notó lo cálida de la ocasión y sus detalles y se dejó llevar como siempre lo hacía por su masculinidad en desenfreno fugas, que dura lo que tarda un suspiro. Ella pensaba: “tal vez el roman...