LA MAGIA DE LAS PALABRAS.



    La importancia de las palabras en la espiritualidad y la vida cotidiana radica en su capacidad para influir en nuestros pensamientos, emociones y experiencias. En la espiritualidad, las palabras son consideradas más que simples herramientas de comunicación; son vehículos de energía y manifestación.

Muchas tradiciones del mundo creen que las palabras tienen el poder de dar forma a nuestra realidad. La idea es que, al expresar nuestras intenciones y deseos a través de palabras, estamos dando un paso hacia su materialización. Esto puede verse en la práctica de afirmaciones y mantras, donde las palabras repetidas consistentemente pueden ayudar a crear nuevas creencias y realidades.

Las palabras pueden ser portadoras de vida o de muerte dependiendo de como la usemos, las palabras son bendiciones o maldiciones, todo depende de cómo queramos expresar nuestro mundo.

De usarlas de la forma incorrecta en la forma de causar maldiciones debemos a su vez estar conscientes que, según la ley de causa y efecto, estas mismas palabras serán la causa de un karma que tendremos que enfrentar en día venideros. No es que el karma sea un castigo, en absoluto, es solo la demostración del universo, de Dios, del vórtice o como desees llamarlo que en algún momento en nuestro camino sembramos una semilla que no fue la correcta.

Las palabras son esa semilla que sembramos día a día, instante a instante, no existe un momento en que no estemos sembrando, pero, somos conscientes de lo que sembramos. No hay posibilidades que sembremos cizaña y cosechemos rosas, no hay forma que sembremos deliciosas cosas y cosechemos amargos frutos.

Por sus frutos los conocerás, dice la biblia, y es cierto, también dice que lo que entra por la boca no mata al hombre mas lo que sale de su corazón si, refiriéndose a las palabras. Pues las palabras, aunque no lo veamos no son mas que una expresión de como pensamos y sentimos. Cada vez que decimos cosas negativas de nosotros mismos, cuando hablamos de nosotros en forma despectiva, minimizándonos, desvalorizándonos, todo eso no es mas que una expresión hablada de como pensamos de nosotros mismos.

En un antiguo bosque, vivía un ave conocida por su sabiduría, conocida por sus palabras llenas de bondad y verdad. Un día, los animales del bosque se reunieron y le pidieron al ave que les enseñara su secreto.

El ave les dijo: "Vengan mañana temprano y les daré una lección". Al día siguiente, muy temprano, cuando los animales se reunieron, el ave les mostró un frasco pequeño lleno de agua.

El ave dijo: "Observe, las palabras son como gotas de agua. Pueden apagar la sed o causar inundaciones. Elijan sus palabras con cuidado, como elegirían las gotas que caen del frasco. Sean como el rocío de la mañana, refrescantes y suaves, en lugar de la tormenta que arrasa".

Los animales comprendieron que las palabras tenían poder y debían ser usadas con sabiduría. Desde entonces, siguieron el ejemplo del ave sabia y compartieron palabras que nutrían y sanaban, como el agua que da vida.

El impacto de las palabras puede ser tan grande en cada persona y sin una medida precisa, las palabras puedes ser desencadenantes de tormentas en otros, como pueden ser refrescantes y frescas como dijo el ave con sabiduría a sus escuchantes, las palabras son arte, son obras que con el amor adecuado pueden ser verdaderos monumentos edificantes e inspiradores.

Les invito a que realicen un experimento en casa, para que no me crean lo que les digo aquí sino que lo pongan a prueba. Solamente necesitan dos plantas de la misma clase, y todas las mañanas además de regarlas, a una de las plantas digan palabras hermosas, palabras de amor, palabras que harían sentir bien. Mientras a la otra díganle groserías, díganle palabras horribles, díganle palabras que suenes espantosas y con gritos. Estoy seguro que solo necesitarán de unas pocas semanas para ver los resultados de su experimento, así podrán ver que no solo necesitan agua para crecer y que las palabras causaron en cada una de ellas una gran diferencia. 

Así mismo ocurre en nuestras familias, como padres, como proveedores, nuestras familias no solo necesitan de alimento, de un techo, de vestido y educación, necesitan de palabras de amor, de palabras que inspiren, de palabras que alienten al crecimiento.

Podemos proveerles una mansión, el colegio mas costoso que podamos pagar, autos ultimo modelo, servidumbre, ropa de diseñador y todo eso no daría de nada si cuando estamos con nuestras familias les gritamos, les insultamos y solamente usamos palabras desvalorizadoras.

Se construye el mundo material iniciando con las palabras, los puentes mas importantes del mundo se establecen a través de la palabra, la conexión entre personas, la conexión con nosotros mismos, la conexión con el mundo espiritual y la divinidad, solo se establece por medio de la palabra.

Las palabras y su importancia son reconocidas, incluso, por todas las religiones y escuelas místicas del mundo. Todas las tradiciones espirituales han resaltado el poder intrínseco de las palabras como un medio para influir en nuestras vidas, conectar con lo divino y transformar la realidad que nos rodea.

En todo el mundo encontramos que, en las escrituras sagradas de muchas religiones, se pronuncian acerca de la naturaleza sagrada de las palabras.

En el cristianismo, se habla de cómo Dios creó el mundo a través de su palabra, y se insta a los creyentes a utilizar palabras de amor y compasión. En el islam, el Corán es considerado la palabra de Dios entregada a través del profeta Muhammad, y la recitación del Corán se considera una conexión directa con lo divino. En el judaísmo, las oraciones y bendiciones son vistos como medios para honrar a Dios y elevar el espíritu humano.

Para los orientales, ellos también reconocen el valor de las palabras en el camino espiritual. En el budismo, se enfatiza la importancia de usar palabras que sean veraces, beneficiosas y amables, y se reconoce el poder de los mantras como medios para concentrar la mente y conectarse con la energía espiritual. En el hinduismo, los cantos védicos y las repeticiones de nombres divinos se consideran formas de adoración y purificación.

Las escuelas místicas y esotéricas de todo el mundo siempre exploraron la relación entre las palabras y la manifestación. Desde los sufíes del islam hasta los místicos cristianos y las tradiciones esotéricas del hinduismo, se enseña que el sonido y las palabras tienen la capacidad de influir en la realidad a nivel sutil. Los Kabbalistas judíos creen que el lenguaje hebreo contiene claves para entender los misterios divinos.

Eso demuestra que la importancia de las palabras ha sido visto desde el inicio de los tiempos como una demostración de la vida que queremos, no podemos esperar tener una vida llena de prosperidad si solo sabemos hablar de pobreza y escases, no podemos pretender tener una relación de pareja basada en confianza, comunicación y amor si solo decimos que las parejas son infieles o que el amor cuesta dinero o se puede comprar.

Para la programación neurolingüística o PNL, las palabras son fundamentales y son la expresión entre cerebro y la lingüística y denotan patrones aprendidos. Hablamos como hemos aprendido a pensar. Dentro de esta línea, las palabras no solo denotan nuestra experiencia de vida y como vivimos, sino, que también podemos crear nuestra realidad por este medio.

                                                                               

Usando palabras de afirmaciones acerca de nosotros mismos podemos cambiar estos patrones de pensamientos, para así poder cambiar nuestras reacciones emocionales y de esta forma la percepción de la realidad aportando paso a paso el cambio de nuestra realidad.

La palabra es la llave del paraíso, de las cuales todos tenemos acceso si queremos utilizarla, si estamos dispuestos a hablar con amor podemos no solo tener ese paraíso para nosotros sino ayudar a otros a acceder a él.

En arameo antiguo había una palabra que se occidentalizo y hoy día es sinónimo de magia y trucos de ilusionismo, sin embargo su trascendencia es mayor de lo que las personas creen, “abra Kadabra” esta popular palabra de la magia actual, proviene de la palabras “avra kedabra” que significaba, “CREO MIENTRA HABLO”, esto denota la importancia que desde la antigüedad le daban a las palabras y la creación de la realidad, esta palabra debe haber sido bien conocida por el maestro Jesús, pues fue en su lengua natal, y el maestro fue el mejor exponente de crear mientras hablamos, pues el mismo nos mando a cuidar cada palabra que salía de nosotros, y cada palabra que decíamos a otros, por lo cual, es intrínseco que el conocía el poder de creación de la realidad de las palabras.

Tal vez el mensaje hoy día no ha llegado tan claramente, tal vez el mensaje se ha ocultado de la mayoría de las personas para que solo algunos logren entender el poder y la magia de las palabras y que este recurso maravilloso para una vida de éxito está al alcance de todos y cada uno de nosotros, que no necesitamos mayores iniciaciones, bautizos, rituales, diezmos, ni mucho menos sacrificios complicados para acceder a él.

La magia de la palabra es un paso mas que dado con firmeza y determinación nos acerca mas a las metas, un paso que día a día nos ayudara a adelantar este proceso. Las palabras con amor sanan, esa sanación de nuestra alma que quiere que alcances todo eso que has soñado o imaginado, porque si lo puedes imaginar lo puedes lograr.

La magia de la palabra es otra forma de ir sanando para el éxito. 

 

Jesus. M. Rivera

 

 

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