Estoy aquí para salvarte, y quien me salvara a mi ? Síndrome del caballero Blanco o el Salvador.





 

Un hombre caminaba en el bosque observando la naturaleza y encontró un capullo de mariposa, que decidió llevarse a casa, para poder ver el instante en el que la mariposa lograra salir. Después de unos días, se dio cuenta que había un pequeño orificio en el capullo, y decidió sentarse a observar, como la mariposa luchaba por salir. El hombre vio que forcejeaba para pasar su cuerpo a través de un pequeño orificio en la crisálida. Al instante siguiente, pareció que ella había cesado el forcejeo y que no progresaba en su intento; al parecer, se encontraba atascada. Entonces, el hombre bondadoso, decidió ayudar a la mariposa, y con una pequeña tijera, cortó el orificio del capullo para hacerlo más grande. Fue así, como finalmente, la mariposa pudo salir.

Al salir la mariposa, tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas. El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual tomaría su forma natural al desinflamarse. Ninguna de las dos situaciones sucedió, y por esto, la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Al no completar su proceso natural, ella nunca pudo volar.

El hombre bondadoso no entendió, en su anhelo de verla salir, que la restricción de la apertura de la crisálida, y la lucha requerida por la mariposa por salir del diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de esta hacia sus alas para que así estuvieran grandes y fuertes, y solo entonces, pudiese volar. El proceso natural era esencial para que ella lograra su libertad. La moraleja de esta fábula nos ensena, que la naturaleza es sabia y los procesos requeridos son esenciales para alcanzar la verdadera libertad. Muchas veces en nuestras vidas, en el intento de ayudar a otros, podemos perjudicarlos, al no permitirles, pasar por sus respectivos procesos. Por esto, es importante que sepamos, que ayudar, no es salvar. Realmente, no es posible salvar a ninguna persona, solo nos podemos salvar a nosotros mismos. 

En el blog anterior, presentamos el tema “los narcisistas” y sus características. Esta semana, el enfoque es sobre la otra parte de la pareja que comentamos, las personas empáticas. Estas personas son las que comúnmente, por acción inconsciente, buscan y son buscadas por los narcisistas por sus altos niveles de empatía. Por lo general, sienten el dolor de otras personas como propios, son capaces de ponerse en los zapatos de otros, por lo que se convierten, en blancos fáciles para los narcisistas. Sin embargo, este tipo de personas, se encuentran rotas en su ser, pero aún no lo saben. Por esta razón, generalmente, están en relaciones donde pasaran a ser las víctimas.

La psicología cataloga a estas personas como personas con el "síndrome de caballeros blancos" o "salvadores", más que un corazón, parecieran tener un radar para buscar a personas con problemas, siempre están vinculadas con personas que sienten la confianza de contarles los problemas en los que se encuentran, esto es una constante, y generalmente, los caballeros blancos, lo consideran como algo normal. Estas personas, por su nivel de empatía, siempre tienen consejos para los demás, sin embargo, no ven en ellos mismos problema alguno.  Es ahí donde se pudieran toparse con un narcisista en su camino, toda vez, que ellos siempre son víctimas del mundo. Esto crea en los salvadores, ese sentimiento de dolor profundo, que se "supone", le están haciendo pasar a la otra persona. Esto los lleva a crear una conexión emocional desmedida con esta persona. A su vez, esta empatía, los lleva a sentirse que ellos deben ser quienes rescaten al príncipe o princesa en apuros, y que, sin ellos, esta princesa o príncipe se perderá o será devorado por el dragón de la vida. Comúnmente, los caballeros siempre han estado en relaciones donde ellos han terminado siendo heridos, pero aún no logran entender el porqué. Sienten que ellos siempre lo dieron todo, y que al final, fueron mal pagados. Esto no es del todo falso, sienten la "obligación" de ser el proveedor y protector de su pareja en todos los sentidos, llegando a crear incluso celos o actitudes posesivas. 

Cuando están en una relación y con mayor razón si es con una persona narcisista, el caballero siempre lo dará todo. Sin embargo, el narcisista nunca será llenado a plenitud y totalidad, puesto que el no sentirá lo mismo. Esto los llevara a una relación de abusos, siempre dando lo mejor de sí y llegando a exceder sus propios límites, por salvar a su pareja. Mientras tanto el otro, estará exigiendo que se le llenen sus necesidades imposibles de satisfacer. Esto abocara a un fracaso evidente y declarado, en donde el caballero blanco, lleva todas las de perder en este cuento de hadas de terror.

Los caballeros blancos son personas que de niños sufrieron al igual que otros de abandono o rechazo, lo que los llevo a desarrollar una empatía excesiva pensando en salvar al mundo. En algunos casos, se puede encontrar que no fue solo durante la niñez, pudo ser un abandono en la adolescencia o un rechazo en la adolescencia que les haya causado mucho dolor. Incluso, puede ser el detonante para estas conductas. Los caballeros buscan llenar los vacíos de los demás para evitar mirar dentro de ellos mismos, sanar sus heridas o llenar sus propios vacíos internos. En ocasiones, es común que las mujeres equivoquen su rol y pasen a ser como madres de sus parejas. 

El síndrome del caballero blanco nace de la necesidad de salvar a otros, sin embargo, lo que realmente estamos anhelando, es que alguien nos salve a nosotros de nosotros mismos. En el fondo, estamos cansados de querer cuidar a todos y sentir que nadie nos cuide a nosotros. Llegamos a confundir el amor con ilusión, con la necesidad de estar con otras personas, con el estado de ayudar a otros a resolver sus conflictos internos, y así, evitando resolver los propios.  Por esta razón, debemos conocernos y estar constantemente preguntándonos por qué y para que hacemos lo que hacemos. La empatía es una capacidad extraordinaria y necesaria en el mundo, pero ponernos en los zapatos de otros no puede entenderse como perdernos a nosotros mismos. 

Comentarios

  1. muy bueno el tema, sin embargo, toda nuestra vida en manos de Dios. Para que él sane y libere esas partes de nuestra vida que fueron intervenidas, seguramente sin querer de parte de alguna persona, que nos ha querido, pero... algo no hizo bien. Dios sana y libera 🙏

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  2. Jesús - mil gracias por este artículo tan revelador! Me encanto el ejemplo que das de la mariposa. Como los empaticos no nos percatamos de que estamos interrumpiendo el proceso del otro con nuestra “ayuda” y encima nos estamos recargando la vida y la existencia! Me encanto este artículo. Gracias 🙏🏻 por tanto! Rivkah

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